09 octubre, 2013

94: SCHILLER TAMPOCO PODÍA AGUANTAR LA ESTRECHEZ DE CORAZÓN





En tanto en cuanto el poeta trágico se proponga como fin hacer vívida y consciente la adecuación moral, en tanto en cuanto elija y aplique racionalmente los medios a ese fin, habrá de deleitar siempre doblemente al conocedor mediante la adecuación moral y mediante la adecuación natural. Por medio de la primera logrará satisfacer el corazón, a través de la segunda, el entendimiento. Las masas experimentan, digamos, ciegamente el efecto sobre el corazón buscado por el artista, sin penetrar la magia por medio de la cual ejerció el arte ese su poder sobre él. Sin embargo, existe cierta clase de conocedores para los cuales se pierde el efecto que el artista destinó a su corazón, pero cuyo interés y gusto logra el poeta ganarse a través de la adecuación de los medios empleados a tal fin. En semejante contradicción termina a menudo el desarrollo del gusto refinado, particularme en los casos en que el perfeccionamiento moral queda a la zaga de la cultura intelectual. Ese tipo de conocer busca en lo emocionante y en lo patético únicamente lo razonable; lo razonable es sentido y probado por él mediante el gusto más correcto; ¡pero cuidémonos de apelar a su corazón! La edad y la cultura nos llevan hasta ese escollo, y es la gloria suprema del carácter del hombre culto superar con toda felicidad la influencia perniciosa de ambas.
Schiller, Friedrich (1962) "De la causa del placer ante objetos trágicos", en Poesía ingenua y poesía sentimental. Buenos Aires, Editorial Nova, p. 190-191.


[ + "Ruby Sparks", dir. Jonathan Dayton & Valerie Faris, 2012 ]