09 marzo, 2014

110: SAVE ME




…un objetivo inaccesible y monstruoso a la vez. Inalcanzable, puesto que no puede existir ser humano cuyo inconsciente haya sido conquistado por lo consciente, cuyas pulsiones estén sometidas a un completo control por parte de las consideraciones racionales, que haya dejado de fantasear y soñar. Monstruoso, dado que si alcanzáramos ese estado, habríamos matado lo que hace de nosotros seres humanos, que no es la racionalidad sino el surgimiento continuo, incontrolado e incontrolable de nuestra imaginación radical creadora en y por el flujo de las representaciones, los afectos y los deseos.

CASTORIADIS, Cornelius (2008). “Psicoanálisis y política”. En El mundo fragmentado. La Plata: Terramar, p.117.