30 mayo, 2014

125: QUIZÁS NO SABE LO QUE HACE




MARCELLE DE BARTHAS: Cree que Dios es capaz de vengarse? Porque, después de todo, Emmanuele había sido elegida, llamada a una vida más alta. Lo sé, estoy segura... Conozco a mi hija... Esta misma noche debe perseguirla la idea de que ha abandonado a Dios... Es escrupulosa... le digo que la conozco... ¡Y el escrúpulo es terrible veneno! Por muy embriagada que pueda estar en este minuto, en cuanto se encuentre sola en su habitación y se ponga de rodillas, se le llenará el corazón de inquietud y de turbación... ¡No, no! Ese sitio que ocupa cerca de un hombre joven no es el suyo, lo ha usurpado... y tendrá su castigo... Tenía vocación de soledad... ella sí... no estaba destinada a esta dicha.

_Francois Mauriac, en "Asmodeo" (Asmodeo y los mal amados, Bs As: Ed. Sudamercana, 1954, p111)







Y oyó, apabullado, que ella contestaba:- Yo soy Jesús.
En el bosque se desnudaron. Él, fuerte y corto; ella, alta, adentro de la corona dorada.
Él preguntó:- ¿Estoy con Dios?
Ella hizo un leve sí.
Abriendo el leve manto mostró la vulva, ese pedazo de raso con una herida.
Él le dijo:- ¿Aquí?
-No hay inconveniente.
-¿De pié?
-Sí, señor, sí.
Él estuvo siempre extrañado, pero al final, un ratito fue feliz, aunque asustado. Ella volaba allá arriba con los ojos celestes.
Él le acomodó los senos debajo del velo. Tuvo esa delicadeza. Le besó el calzón en el medio. Dijo:- Me voy con miedo. Cosa igual no veré.
Ella comentó:- Me llama mamá. Le llevaré un hongo. Para cocinar. A ver.

_fragmento de Rosa Mística, por Marosa di Giorgio (Bs As: Interzona, 2003, p142)