02 diciembre, 2015

133: WORK, WORK, WORK



En 1870, cuando Engels se retira de los negocios y vende su parte a su asociado, le asegura a Marx y a su familia una renta anual suficiente para vivir. Poco después, Engels vuelve a instalarse en Londres, muy cerca de Marx, y lo saca todos los días a dar largos paseos. "Tú y yo somos como Orestes y Pílades", le había escrito Marx el 20 de enero de 1864. La fidelidad de Engels hacia Marx lo conducirá inclusive –en una forma particularmente inesperada de colaboración– a reconocer el hijo que este último tuvo con su sirvienta Hélène Demuth. Pero si su amistad no se desmiente jamás, la colaboración propiamente dicha no es retomada. Sin duda Marx ya está demasiado avanzado en las dificultades teóricas del Capital.

_Michel Lafon y Benoît Peeters (2008) Escribir en colaboración. Historias de dúos de escritores. Beatriz Viterbo Editora: Rosario, p. 68