10 octubre, 2016

144: MAÑANA


Buscaré un árbol de tronco duro; a fuerza de morderlo, mis dientes crecerán. Quiero tener defensas como el jabalí, y que sean muy largos, muy puntiagudos también. Sobre las hojas secas, en el bosque, correré, galoparé, tragaré al pasar las culebras que duermen, los pequeños pájaros caídos del nido, las liebres agazapadas; desordenaré los surcos, saquearé en el fango el trigo verde, aplastaré los frutos, los olivos, las sandías y las granadas; y atravesaré las olas, llegaré a las orillas y romperé en la arena la concha de grandes huevos cuya yema se escurrirá; horrorizaré las ciudades, sobre las puertas devoraré a los niños, entraré en las casas, trotaré entre las mesas y derribaré las copas. A fuerza de golpear contra los muros, demoleré los templos, excavaré las tumbas para comer en sus féretros los monarcas en descomposición, y su carne liquida me correrá entre los dedos. Creceré, engordaré, sentiré que en mi vientre bullen las cosas.

_Comentario del cerdo que acompañó a Antonio durante sus tribulaciones, en "La tentación de San Antonio" de Flaubert, y según la traducción incluída en En qué piensa la literatura? de Pierre Macherey (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2003, p240).
 


*Mononoke Hime (1997)