27 agosto, 2017

186: ABRAZO



La preocupación por la grandeza, tan prominente en la poesía y en la historiografía griega, se basa en la muy íntima conexión entre los conceptos de naturaleza e historia. Su común denominador es la inmortalidad. La inmortalidad es lo que la naturaleza posee sin esfuerzo y sin asistencia de nadie, y la inmortalidad es lo que, por tanto, los mortales deben tratar de lograr, si quieren ser dignos del mundo en el que han nacido, ser dignos de las cosas que los rodean y en cuyo ámbito están admitidos por un breve tiempo. Por consiguiente, la conexión entre historia y naturaleza de ningún modo es una oposición. La historia recibe en su recuerdo a los mortales, que a través de los hechos y palabras se han mostrado dignos de la naturaleza, y su fama imperecedera significa que, a pesar de su carácter mortal, pueden seguir en la compañía de las cosas perdurables.

_H. Arendt, en "El concepto de historia: antiguo y moderno" (Entre el pasado y el futuro. Barcelona: Península, 1996, p56)