02 junio, 2018

229: GROW UP




Aquí nace esa desdichada envidia que tantos hombres sienten por la vida de los otros. Viendo esas existencias desde afuera se les presta una coherencia y una unidad que no pueden tener, en verdad, pero que parecen evidentes al observador. Éste no ve sino la línea de remate de esas vidas, sin darse cuenta del detalle que las roe. Las novelamos de una manera elemental. En este sentido, cada uno trata de hacer de su vida una obra de arte. Deseamos que el amor dure, y sabemos que no dura; aunque, por milagro, durase toda una vida, seguiría siendo incompleto. Quizás, en esta insaciable necesidad de durar, comprenderíamos mejor el sufrimiento terrestre si lo supiéramos eterno. Parece que a las grandes almas les espanta a veces el dolor menos que el hecho de que no dure. En defecto de una dicha incansable, un largo sufrimiento constituiría, por lo menos, un destino. Pero no es así, y nuestras peores torturas cesarán un día. Una mañana, después de tantas desesperaciones, un irreprimible deseo de vivir nos anunciará que todo ha terminado y que el sufrimiento no tiene ya más sentido que la dicha.

Albert Camus: El hombre rebelde (Buenos Aires: Losada, 2007, p306-307)